¿Están conectados liderazgo y productividad?

Está fuera de duda que existe una fuerte interconexión entre liderazgo y productividad empresarial. La forma en la que organizas tu tiempo, proyectas tu imagen ante clientes, empleados o colaboradores, la capacidad de crear estrategias alternativas o si eres capaz de motivar a tu equipo más cercano, afecta de forma directa a los resultados, a la productividad, y a la consecución de los objetivos empresariales.

De hecho, es imposible establecer el trabajo de forma adecuada, repartir tareas, formar equipos, prestar atención a todo lo que sucede a tu alrededor y tener una visión de presente y de futuro si no eres capaz de organizar tu agenda, y por extensión, el tiempo de trabajo dentro de la empresa.

La gestión eficaz del tiempo, clave para tener un buen liderazgo 

Para que una organización funcione, y sus equipos de trabajo cumplan con su cometido, es imprescindible que en el engranaje de la empresa la dirección o las personas con responsabilidades ejerzan su liderazgo. Si no es así, el caos, el desinterés y la desmotivación se imponen en la estructura de la empresa, impidiendo alcanzar así los objetivos profesionales, y a la larga, la viabilidad o sostenibilidad de la propia compañía.

Y para que los líderes cumplan con sus funciones, es clave gestionar de forma eficaz el tiempo para mejorar la propia productividad. Es muy difícil pedir que tus empleados o compañeros sean productivos, cuando tú, que tienes que influir sobre ellos, no lo eres. Normalmente, cuando una persona capaz y con habilidades empresariales y directivas no es productiva, significa que hay un exceso de trabajo, poco tiempo disponible, o falta de claridad respecto a lo que es importante y sobre lo que aporta valor a la empresa, lo que le lleva al final a desatender numerosas tareas, o al menos, a no prestarles la atención debida.

Para gestionar el tiempo de forma eficiente, se necesita una parte de reflexión (que nos aportará luz y claridad sobre las prioridades) y un plan de acción como hoja de ruta para aprovechar mejor cada minuto del tiempo dedicado a la empresa. También es fundamental disponer de períodos en el día a día y semanalmente para desconectar y disfrutar de la familia o el tiempo libre. Entiendo que puede ser complicado conseguir tiempo para todo, es uno de los principales objetivos que suelo trabajar con mis clientes en los procesos de coaching empresarial o ejecutivo: la organización del tiempo.

Cuando hablo de productividad no me refiero al hecho de hacer cosas y cosas durante horas y tener todo el tiempo ocupado, sino a poner el foco para hacer aquellas cosas en las que verdaderamente aporto valor a la empresa. Ahí está la base y la relación entre liderazgo y productividad.

Algunas sugerencias relacionadas con liderazgo y productividad

Para mejorar en la gestión del tiempo y seguir aprendiendo o entrenando las habilidades necesarias para reforzar el liderazgo y productividad en la empresa, es importante conocerse bien uno mismo y potenciar el crecimiento personal y profesional.

Aquí tienes algunos ejemplos para hacerlo:

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Prioriza tu tiempo

Define tus objetivos de empresa y marca los principales hitos para conseguirlos. Determina una fecha y ponlos en el calendario, te ayudará para tener una orientación y gestionar el tiempo del que dispones.

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Presta atención al momento

Cada tarea que realizas es importante o necesaria (si no lo es, reconsidera si tienes que hacerla), y debería ser el centro de atención, así que olvida distracciones o preocupaciones que tengas en la cabeza, apaga las notificaciones de tus dispositivos móviles y céntrate en esa acción. Acabarás antes, y verás que se incrementa tu productividad.

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Lo macro y lo micro + lo que yo llamo “sapos y diamantes”

Analiza tus ocupaciones, y aprende a separar entre la parte más estratégica y la táctica. Entre lo urgente, lo importante, y las gestiones o tareas cotidianas. Dedica el 80% de tu tiempo a todo aquello en lo que aportas valor a la empresa y deshecha las actividades que te hacen perder el tiempo o la energía. Como ejemplo, un gran ladrón de tiempo es el correo electrónico. Márcate unas horas al día para revisar y contestar, y no interrumpas otras tareas por contestar mails.

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Mide los resultados en función de los objetivos, no de las horas invertidas

Pasar muchas horas trabajando no equivale a productividad. Y más, en estos tiempos de teletrabajo a causa de la pandemia de la COVID 19 o incluso por esta época tan convulsa en el mundo empresarial. Aplícate esa máxima no solo a ti, sino también a tus equipos. Valorarás más su trabajo, reconocerás sus méritos, y, a la vez, se incrementará su motivación. 

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Dedica tiempo a pensar y definir estrategias

Una persona con responsabilidades en la empresa debe estar preparada ante cualquier imprevisto que surja, pero también debe ser capaz de planificar a medio y largo plazo. Dedicar unas horas a pensar, analizar y diseñar acciones para las próximas semanas o meses te llevará a tenerlo todo mucho más claro, a centrar tus energías y a marcar la pauta, características para un buen liderazgo. Y, sobre todo, te alejará de la improvisación, algo con lo que mejorarás tu productividad y los resultados empresariales a medio y largo plazo.

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Genera sistemas y metodologías eficaces

Al principio cuesta un poco crear procesos de trabajo, protocolos o procedimientos, pero cuando estén a pleno rendimiento, te ahorrarán muchas reuniones, errores, conflictos y preocupaciones. A la larga siempre tendrás resultados predecibles, tanto para el trabajo en equipo o con tus colaboradores, como para el servicio que prestas a los clientes.

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Motiva a tu equipo

Si tu equipo está al 100%, tienes garantizada una buena parte de tu trabajo en la empresa. ¿Qué necesitan de ti en este momento? ¿Qué les puedes ofrecer (y no hablo solo de sueldo) para que su desempeño sea satisfactorio? No solo tendrás menos problemas, sino que dejarás espacio para dedicarte a lo que realmente importa.

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Estudia los diferentes roles que necesita tu empresa

Puede que seas una persona unipersonal, o tengas empleados o dirijas un equipo. Si analizas el perfil de comportamiento y tus habilidades o las de tu equipo, y los roles que necesita tu empresa en este momento, podrás redistribuir funciones para buscar al profesional óptimo para cada trabajo. La actividad diaria fluirá mucho mejor y la consecución de objetivos también, aumentando la productividad. Si eres una empresa unipersonal o no hay personal suficiente, una misma persona tendrá que hacer diferentes roles, tenlo en cuenta para no dejar de hacer nada importante y que no reste valor al trabajo.

Como ves, liderazgo y productividad van de la mano. Si quieres reforzar tu liderazgo y por tanto, ser una persona más productiva, no dudes en ponerte en contacto conmigo. Mi labor como coach y mentora empresarial y ejecutiva, es acompañarte mediante sesiones de coaching y paso a paso para reforzar tu liderazgo, mejorar tu productividad, y poner todas las claves necesarias para conseguir tus objetivos profesionales.

Aprende a reconocer en tu empresa los diamantes y sapos y toma decisiones.

En este vídeo te doy 7 claves para ello.

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