Habilidades imprescindibles para tener un buen liderazgo en la empresa

Directivos y jefes, hay muchos. Pero líderes en la empresa, no hay tantos. Porque para tener un buen liderazgo en la empresa, además de marcar la pauta al tener autoridad, hay que saber ejercerla. Entre otras muchas habilidades, un buen líder ha de tener empatía, saber trabajar en equipo y rodearse de los mejores para sacar adelante los objetivos marcados.

Además, debe anteponerse y reaccionar ante las adversidades, y estar en un proceso continuo de aprendizaje que le permita seguir mejorando a nivel personal pero también a nivel de empresa.

De hecho, las grandes corporaciones y las empresas de última generación no buscan jefes. Buscan personas con capacidad de liderazgo que tengan la habilidad de implicar y conducir a sus equipos en la búsqueda de beneficios para la empresa.

Claves para ser un buen líder de empresa: Trabajo en equipo

Pero, ¿cómo puedes llegar a ser un buen líder? Si quieres desarrollar tus dotes de liderazgo en la empresa, toma nota de estas sugerencias para que tus empleados te perciban como un líder a seguir.

^

Crea un equipo

La diferencia entre un líder y un jefe mediocre es que el líder siempre buscará un equipo de profesionales brillantes para sacar adelante los objetivos, mientras que el segundo se rodeará de gente no demasiado talentosa para que no destaquen más que él. Así que rodéate de personas que sean capaces de trabajar en equipo y de asumir los retos que vas a plantearles. Un equipo que vibre con tu visión empresarial, que sean profesionales y que tengan roles complementarios.

^

Mantén un ambiente de trabajo idóneo

Si tu personal o colaboradores se sienten valorados y bien tratados, todo será mucho más fácil. Un buen líder de empresa valora el trabajo de su gente, les motiva, les da oportunidades, destaca sus logros y además, sabe realizar la escucha activa para saber qué piensan y qué necesitan en todo momento. Esto es clave en el liderazgo en la empresa. Ten en cuenta que un empleado feliz y motivado se compromete más fácilmente con la empresa y alcanza antes los objetivos. Es una relación ganar-ganar, tal y como haces también con tus clientes.

^

Provoca que cada empleado trabaje en su talento

Dentro de esa estrategia de promoción y valoración del personal, analiza las habilidades de cada parte del equipo y destina a esa persona las tareas que hace mejor. Tendrá más efectividad, se sentirá más a gusto trabajando con sus habilidades naturales y crecerá dentro de la empresa.

^

Estudia el trabajo de cada uno, sus objetivos, tareas y actividades cotidianas y asegúrate que las herramientas necesarias

No hay nada más desmotivador que tener que realizar un trabajo sin los medios o recursos adecuados para ello. Es una pérdida de tiempo y dinero y un desgaste de energía para la persona, el equipo y la empresa.

^

Ofrece tu ayuda

Es importante que tus empleados te vean como alguien más del equipo, una persona resolutiva que no solo está para tomar el mando o ejercer la dirección a la hora de tomar decisiones, sino que también puede ser parte de la resolución de los problemas. Eso aumentará su grado de implicación, la confianza hacia ti y estrechará un vínculo de afinidad muy importante en las relaciones profesionales.

Desarrolla tus capacidades de liderazgo mediante la comunicación

^

Un buen líder debe tener capacidad para comunicarse

Por un lado para transmitir a sus empleados la ilusión y las estrategias a seguir en el caso de tener una empresa o dirigirla como gerente, como para defender o argumentar el trabajo de su equipo ante los responsables de la empresa y, por supuesto, en el propio día a día, con los mil y un problemas o acontecimientos que van surgiendo en el entorno profesional cotidiano.

^

La comunicación es mucho más que un conjunto de palabras

Esta habilidad comunicadora (no hablo tanto de la parte oral y de lo que dices, sino también la expresión del cómo lo dices y sobre todo, cómo habla tu cuerpo cuando lo dices), es fundamental para transmitir de forma clara las directrices, a la par que se genera empatía y una conectividad entre las personas.

Capacidad de organización en un líder empresarial

^

Un buen líder tiene capacidad para dar respuestas tanto en el día a día como en la visión de futuro

Sabe anticiparse y prepararse ante los retos y desafíos que se irán planteando o que irán surgiendo en la empresa. Tendrá apertura para ver más allá de lo evidente y generar las condiciones para seguir adelante en esos nuevos caminos. Pero para ello necesita pararse, pensar y ser reflexivo, y eso se consigue con una buena organización personal.

^

Capacidad para tomar decisiones

Un líder debe mostrar seguridad a la hora de tomar decisiones. Puede, o mejor dicho, debe ser reflexivo y analítico, y no tomar decisiones a la ligera, pero cuando llega el momento de tomarlas, tiene que apostar de forma clara por ellas para transmitir liderazgo y determinación en la empresa y transmitir confianza hacia el resto del equipo.

^

Organiza y establece estrategias y procedimientos

Un líder en la empresa no puede dejar (casi) nada al azar. Todo debe estar previsto, incluso los imprevistos. Y para eso, hay que diseñar y establecer estrategias y procedimientos en el día a día de la empresa. De esta manera, cuanto más concreto está todo, menos confusiones habrá entre los empleados o colaboradores. Cuando hay claridad se evitan situaciones tensas que pueden romper el buen ambiente creado en la empresa.

Otras habilidades para ser un buen líder de empresa

^

Sé disciplinado

Es imposible que los demás te respeten, o que exijas determinados comportamientos, si tú mismo no das ejemplo. Si quieres ser exigente con los demás, también debes ser exigente contigo mismo.

^

Sé creativo

Vivimos tiempos convulsos en los que las soluciones de siempre no valen para adaptarse a la realidad. En estos momentos, la creatividad es un valor al alza, y tu liderazgo en la empresa debería estar lleno de creatividad para aportar soluciones originales y nuevas perspectivas. Si eres creativo y de mente abierta, tu equipo también se atreverá a serlo, y sus miembros serán capaces de generar nuevas y exitosas ideas.

^

Desarrolla una marca personal

Tener una marca personal potente y sólida te ayudará a amplificar tu liderazgo. Si tus empleados, o el resto de los directivos de la empresa ven que tu marca personal es fuerte y es una prolongación de la empresa, te resultará más fácil desarrollar tu trabajo y ejercer tu capacidad de influencia sobre tu equipo en la consecución de objetivos.

^

Nunca pares de formarte

Si quieres ser un líder de empresa de verdad, siempre tienes que ir tres pasos por delante y tener o buscar respuestas para todos los desafíos que surjan. En este punto, la formación y el aprendizaje son claves para estar al día en cuanto a los temas relacionados con la actividad de tu empresa, pero también para mejorar tus habilidades en campos como la comunicación, el desarrollo personal y tu liderazgo.

^

Reflexión personal y autocrítica

Para que todo funcione y puedas tomar decisiones acertadas o corregir posibles errores es necesario mantener una constante reflexión personal y un proceso de autocrítica para evaluar tu trabajo, y el de tu equipo. Es vital un autoconocimiento profundo de tus habilidades y competencias y de las de tu equipo para dar respuesta a las distintas situaciones que se plantean en el mundo de la empresa.

^

Autogestión y automotivación

Es importante rodearte de un buen equipo, en el que te puedas apoyar para tomar decisiones y alcanzar los objetivos. Pero igual de importante es la automotivación y la autogestión. Para motivar al resto del equipo, es fundamental que uno mismo esté motivado. Y también es necesario autogestionarse de forma correcta, tanto el trabajo como la organización, e incluso el tiempo para llegar a todo y poder organizar de forma correcta el trabajo de los demás, distinguiendo siempre entre lo importante, y lo urgente.

¿Qué te parecen estas sugerencias que hablan de una persona líder? ¿Te animas a recorrer conmigo este camino para ejercer tu liderazgo en la empresa? Es lo que trabajo en los procesos de coaching y mentoring que realizo con muchos de mis clientes: parar, reflexionar y trazar un plan de acción para realizar cambios y conseguir tus objetivos profesionales. Comienza por el principio: liderarse a sí mismo.

Aprende a reconocer en tu empresa los diamantes y sapos y toma decisiones.

En este vídeo te doy 7 claves para ello.

¡Quiero ver el video!